Cómo se crea el dinero?

“El proceso que permite crear dinero es tan sencillo que nadie se lo puede creer”

John Kenneth Galbraith.

http://de.wikipedia.org/wiki/John_Kenneth_Galbraith

El como se crea el Dinero es algo verdaderamente difícil de imaginar y mucho más de aceptar. Se trata de un proceso muy simple, pero muy difícil de aceptar.

En primer lugar, veamos la manera en que los bancos crean dinero.

Si nos olvidamos por un momento de aclarar de dónde sale el dinero, supongamos que una persona llega a una ciudad con 1000 dólares en el bolsillo y que, por suerte, en esa ciudad acaba de abrir sus puertas un nuevo banco, que todavía carece de depósitos. Esa persona deposita sus 1000 dólares en el banco, tras lo cual posee un valor activo de 1000 dólares (constituido por su cuenta bancaria), mientras que el banco tiene un valor pasivo de 1000 dólares (constituido por esa misma cuenta bancaria).

Hay que saber que existe un reglamento federal, según el cual los bancos pueden prestar una fracción, es decir, una parte del dinero que la gente les deja en depósito. En teoría, a los bancos se les permite que presten hasta 90% del dinero que la gente les deja en depósito, pero tal como veremos más adelante, la proporción se sitúa más cerca del 100% que del 90%. Dado que los bancos guardan como reserva sólo una fracción del dinero que la gente les deja en depósito, esa cantidad se denomina “reserva bancaria fraccional”.

Pero volvamos a nuestro ejemplo. El banco tiene ahora 1000 dólares en depósito, pero los bancos no obtienen ningún beneficio de esa manera, sino más bien pidiendo dinero prestado a una tasa de interés y prestando luego ese mismo dinero a otra tasa más elevada.

Dado que cualquier banco puede prestar hasta un máximo de 90% de sus depósitos, el banco de nuestro ejemplo se las arreglará para encontrar a alguien deseoso de que le presten 900  dólares.

Este prestatario, una vez obtenido el préstamo, se gasta dicho dinero entregándoselo a otras personas, quizás a su contador, quien, a su vez, lo deposita en un banco. Puede tratarse del mismo banco o de uno diferente, pero eso no cambia de ninguna manera el sentido de esta historia.

Con ese nuevo depósito, el banco tiene otros 900 dólares en su haber y, con suma rapidez, encuentra a otra persona deseosa de pedir prestado el 90% de esa cantidad, es decir 810 dólares.

Así tiene lugar un segundo préstamo, esta vez de 810 dólares, que el prestatario no tarda en gastar y que otra persona vuelve a depositar en el banco, lo cual quiere decir que dicho banco dispone de otro nuevo depósito de 810 dólares disponibles para que alguien se los pida prestados. Con lo cual el banco presta el 90% de los 810 dólares, es decir, 729 dólares, y la historia sigue su curso de la misma manera hasta que nos encontramos con que el depósito original de 1000 dólares ha engordado hasta un total de 10.000.

Pero, ¿estamos hablando de dinero real? Pueden estar seguros de que sí, sobre todo si los tienen en su cuenta bancaria. Pero si estudiamos lo ocurrido con detalle nos daremos cuenta de que han sucedido tres cosas: En primer lugar, el banco tiene 1000 dólares en reserva; en segundo, hay un total de 10.000 dólares en varias cuentas bancarias y, en tercero, existe una nueva deuda de 9.000 dólares. Los 1.000 dólares originales están en reserva en el banco, pero cada nuevo dólar, es decir, los otros 9000, sólo empezaron a existir una vez prestados y están “respaldados” por una cantidad equivalente de deuda. ¿Qué les parece? ¿Se lo pueden creer?

Vale la pena señalar que si todas y cada una de las personas que han depositado esos 10.000 dólares en el banco tratasen de sacarlos al mismo tiempo, el banco no podría dárselos, puesto que no los tiene. El banco únicamente tiene 1000 dólares en reserva. Ni uno más. Esto quiere decir que este mecanismo de crear dinero a partir de nuevos depósitos funciona de maravilla… siempre que a nadie se le ocurra no devolver su préstamo. Si esto sucede, las cosas empiezan a complicarse.

El dinero sólo empieza a existir una vez que los bancos lo prestan. Por el contrario, una vez devueltos los préstamos, el dinero “desaparece”.

Así es como se crea el dinero. Los invito a verificarlo por sí mismos. Un lugar donde pueden verificarlo es la propia Reserva Federal, que ha publicado un libro en forma de cómic. Pueden encontrar el vínculo en el sitio web de la Reserva Federal, bajo el rubro Artículos esenciales.

Pero se habrán dado cuenta de que he dejado algo muy importante fuera del relato: el interés. ¿De dónde sale el dinero para pagar los intereses de todos los préstamos? Si todos los préstamos se devolviesen sin ningún interés podríamos anular por completo todas las transacciones, pero si en ellos incluimos el factor interés veremos que, de repente, no llega el dinero para pagar todos los préstamos.

Está claro que algo no cuadra en esta historia, así que necesitaremos saber de dónde sale ese dinero. Una vez que lo sepamos aclararemos otro ministerio: ¿De dónde proceden los 1000 dólares iniciales?

Veamos ahora dónde se crea el dinero. Sucede así:

Supongamos que el Congreso necesita más dinero del que tiene. Ya lo sé, se trata de una suposición bastante imprecisa… Quién sabe, a lo mejor lo necesita porque ha hecho algo históricamente estúpido, como por ejemplo bajar los impuestos mientras que estaba metido en dos guerras al mismo tiempo… Pero lo cierto es que el Congreso no tiene dinero, así que transmite una solicitud al Departamento del Tesoro para gastos adicionales.

Lo que ahora voy a decir puede que les sorprenda o que los deje consternados, o quizá no, pero lo cierto es que el Departamento del Tesoro vive en la precariedad más absoluta y raramente tiene dinero en su poder para más de dos semanas.

Así que el Departamento del Tesoro, con vistas a obtener fondos, le da al botón de la impresora e imprime bonos del Tesoro, que son la manera con la que el gobierno usamericano pide dinero prestado. Un bono tiene un “valor nominal”, que es la cantidad por la que se vende, y tiene también una tasa de interés que debe pagar al comprador. Eso significa que si alguien compra un bono cuyo valor nominal es de 100 dólares y cuya tasa de interés anual es de 5%, esa persona paga 100 dólares por el bono y, un año después, obtiene 105 dólares.

Los bonos del Tesoro se venden en subastas programadas de antemano de forma regular y puede decirse sin temor al error que la mayoría de tales bonos se venden a grandes bancos, como los de China y Japón en fechas recientes. En la subasta, los bancos compran los bonos y el dinero de dicha compra se ingresa en las arcas del Tesoro, desde donde se desembolsa para financiar los programas gubernamentales.

Les prometí que les revelaría la manera en que nace el dinero, pero todavía no lo he hecho, ¿verdad? Los bonos se compran con dinero que ya existe. El dinero se crea en el siguiente paso, cuando la Reserva Federal compra un bono del Tesoro a un banco.

La Reserva Federal hace lo siguiente: simplemente transfiere al banco una cantidad de dinero equivalente al valor nominal del bono y, a cambio, toma posesión de éste. Se trata de un trueque de bono por dinero.

Pero, ¿de dónde diablos salió ese dinero? Buena pregunta. El dinero salió de la nada, ya que la Reserva Federal crea dinero cuando “compra” esta deuda. El nuevo dinero de la Reserva Federal siempre se cambia por deuda, así que ya lo saben.

¿No me creen? Lo que sigue es una cita textual de una publicación de la Reserva Federal titulada Putting it Simply, que podríamos traducir libremente como Diciendo las cosas claras. La cita es: “Cuando usted o yo firmamos un cheque, nuestra cuenta bancaria debe tener fondos suficientes para cubrirlo, pero cuando la Reserva Federal firma un cheque no existe un depósito bancario del cual sacar el dinero para ese cheque. Cuando la Reserva Federal firma un cheque está creando dinero.”

(silbido de admiración) ¡Eso sí que es tener un poder extraordinario! Mientras que usted o yo tenemos que trabajar para ganar dinero, invertirlo y correr un riesgo para hacerlo crecer, la Reserva Federal simplemente imprime todo lo que le place, cuando lo desea, y luego nos lo presta a través del gobierno usamericano, y además con interés.

Pero como es un hecho histórico probado que más de 3.800 tipos de papel moneda (y también de moneda en metálico) han terminado perdiendo todo su valor debido a una mala administración, ¿les parece insensato afirmar que quizá deberíamos vigilar con sumo cuidado si la Reserva Federal está actuando responsablemente, o no, con nuestra unidad monetaria?

Ahora ya sabemos que existen dos tipos de dinero.

El primero es el crédito bancario, un dinero que sólo empieza a existir una vez prestado, como hemos visto. El crédito bancario es un tipo de dinero cuyo valor es equivalente al de la deuda a él asociada. Esta deuda tiene un interés que debe pagarse.

El segundo tipo de dinero nace de la nada y eso es lo que estamos viendo en estos momentos.

El proceso mediante el cual se crea dinero es tan simple que nadie se lo puede creer, así que no se preocupen si tienen que volver a estudiar varias veces este capítulo. Algunas personas han tenido que leerlo cuatro o cinco veces antes de empezar a comprender todas las implicaciones de este concepto.

Por eso, si ya lo han comprendido, felicidades. Pueden sentirse orgullosos, porque no es fácil.

Lo que ya han aprendido nos permite ahora formular dos nuevos conceptos clave de extrema importancia:

El primero de ellos, es que todos los dólares están respaldados por deuda. En el banco, todo nuevo dinero empieza a existir una vez prestado. En la Reserva Federal, el dinero se crea de la nada y luego se trueca por deuda gubernamental con una tasa de interés. En ambos casos, el dinero está respaldado por deuda. Se trata de una deuda que paga intereses. De este concepto clave podemos deducir una trascendente afirmación, a saber,

es ineludible que cada año se preste dinero nuevo, el cual sólo empieza a existir después del préstamo, para cubrir los pagos de los intereses de todas las deudas acumuladas.

Si elaboramos un poco esta afirmación, veremos que, año tras año, toda la deuda acumulada aumentará al menos en la tasa de interés que conlleva dicha deuda. Esto quiere decir que, cada año, la deuda debe crecer a una tasa determinada. Dado que nuestro sistema monetario, basado en la deuda, crece continuamente a una tasa determinada, se trata de un modelo de sistema exponencial. De lo cual se puede deducir que la cantidad de deuda acumulada por el sistema siempre será superior a la cantidad de dinero existente.

Si ustedes comprenden cómo funciona, estarán en mejor situación para comprender que el futuro potencial que le espera a nuestra economía no es ilimitado, sino que depende de las reglas inherentes al sistema.

Lo cual nos conduce al siguiente concepto, según el cua..

El crecimiento perpetuo es un requisito del sistema bancario moderno

De hecho, de él podemos deducir una regla: Cada año se deberán conceder nuevos créditos (préstamos) por una cantidad por lo menos igual a la de los pagos por intereses acumulados dicho año. Sin un aumento continuo de la provisión de dinero, las deudas acumuladas no podrían pagarse, aumentaría la morosidad y, posiblemente, el sistema se vendría abajo. La morosidad es el talón de Aquiles de un sistema monetario basado en la deuda. Por eso, todas las fuerzas institucionales y políticas de nuestra sociedad deben evitar tal desenlace.

El sistema bancario está obligado a crecer de forma continua. Es algo inherente al sistema, de la misma manera que la gasolina es inherente al motor de mi coche.

Si comprendemos la necesidad de un crecimiento continuo estaremos mejor preparados para tomar decisiones informadas sobre qué puede pasar en el futuro y qué deberemos hacer para aumentar nuestras posibilidades de éxito.

Desde un punto de vista existencial, podríamos también preguntarnos cuál es la viabilidad a largo plazo de un sistema que debe crecer exponencialmente mientras que, al mismo tiempo, existe en un planeta esférico, es decir, limitado. La cuestión clave que esto plantea es la siguiente: “¿Es posible modificar nuestro actual sistema monetario para que sea estable, justo y útil cuando no crece?”

Así que estamos ante la siguiente disyuntiva: ¿Qué pasa cuando un artificioso sistema monetario, creado por el ser humano, que está obligado a crecer porque lo diseñaron así, se topa con los límites físicos de un planeta esférico?

Otra de mis creencias es que durante mi vida adulta seré testigo de la colisión entre un sistema de crecimiento infinito y un planeta de límites finitos, y mucho me temo que esa colisión ya se ha iniciado. Siento una enorme curiosidad (y miedo) por ver cómo terminará todo esto.

Se trata de algo de proporciones gigantescas, de algo más aterrador que interesante. Bueno, si ustedes quieren que el futuro sea como el pasado, estoy de acuerdo en que parece aterrador. Pero si su visión del futuro es más flexible, entonces tienen la oportunidad de obtener el máximo posible de lo que ese futuro nos ofrezca.

http://www.chrismartenson.com/crashcourse/espanol/capitulo-7-como-se-crea-el-dinero

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